Adaro Omar Daniel

La Iglesia Católica en la Revolución de Mayo





Omar Daniel ADARO - Rodriguez Ogguier
Maestro Masón - R:.E:.A:.A:. - G.L.A.L.A.M.
Sumo Sacerdote - Sacerdocio Melquisedec - I.J.S.U.D.


Claudio Cristaldo
Claudio Cristaldo28 de mayo de 2011 13:55
Asunto: La Iglesia Católica en la Revolución de Mayo (Aporte)
Escrito por Renzo Antonio Righelato

Lostres obispos de la Iglesia Católica Apostólica Romana del Virreinatodel Río de la Plata se opusieron al proceso de formación nacionaliniciado en mayo de 1810. La falacia discursiva del apoyo clerical a laliberación americana, es producto de historiadores que representaron alas clases dominantes, quienes desvirtuaron los hechos y prestigiaron auna institución para continuar la explotación de nuestros pueblos.

Másallá de los obstáculos que pusieron los nobles y la Iglesia a ladifusión de ideas liberales, en el Virreinato del Río de la Plata secomenzó a forjar un pensamiento crítico al orden establecido quelegitimaba el gobierno monárquico católico español, íntimamenterelacionado con el clero.
Producto de la invasión francesa aEspaña, de intereses económicos y las premisas forjados en elcontinente por las revoluciones burguesas, en mayo de 1810 sedesencadenaron una serie de acontecimientos que generaron unasublevación que constituyó en Buenos Aires la Primera Junta. Esemovimiento, culminó con la independencia de Argentina de la Coronaespañola, proceso rechazado por la cúpula de la Iglesia Católica.

Losobispos de las diócesis de Buenos Aires, Córdoba y Salta, se opusierondiscursivamente y pragmáticamente a la emancipación de las ProvinciasUnidas del Río de la Plata. A esa actitud, se sumó la postura del PapaLeón XII quien emitió una encíclica donde exhortó a los jerarcascatólicos de América para "que se dediquen a esclarecer ante sus greyeslas augustas y distinguidas cualidades que caracterizaban a ese muyamado hijo, Fernando, rey católico de España, cuya sublime y sólidavirtud le hacía anteponer al esplendor de su grandeza el lustre de lareligión y felicidad de sus súbditos".

La postura de la Iglesia ante la emancipación criolla

El22 de mayo, el obispo de la diócesis de Buenos Aires, Benito Lué,afirmó: "Aún cuando no quedase parte alguna de la España que noestuviese subyugada, los españoles que se encuentren en las Américasdeberían tomar y asumir el mando de ellas; éste sólo podrá venir amanos de los hijos del país, cuando ya no quede ni un solo español enel"1.

El discurso del religioso develó la apuesta clara ydistinta de la Iglesia: repudiar la emancipación y reivindicar lasubyugación de los siervos del Virreinato. La enunciación tuvo uncorrelato con la posición sus pares de Córdoba, Rodrigo de Orellana, yde Salta, Nicolás Videla del Pino.

Sin embargo, obligado por lascircunstancias, Lué envió un edicto a la Junta el 26 de mayo dondecomunicó: "El Señor Arzobispo, manifiesta obedecimiento a la Juntaerigida en esta Capital, pero no puede practicar el patronato requeridopor parecerle contaría a las Leyes"2.

Al funcionario religiosono le quedó otra que aceptar los hechos consumados y reconocer algobierno, sin embargo, continuó maquinando estrategias para haceroposición.

El 27 de mayo, la Junta envió una notificación dondeexigió que un canónigo y un dignidad salgan a recibirla, sin embargoesa solicitud no fue aceptada. El 29 reiteró "la orden preventiva"3,demanda que fue ignorada por el alto clero: ninguna de las peticionesobtuvo una respuesta favorable.

Por su parte, el obispo deCórdoba impulsó la abierta resistencia junto al virrey SantiagoLiniers, sin embargo debió emprender la fuga cuando se acercaron lastropas comandadas por Juan Ramón González de Balcarce. Luego fueapresado y confinado a Luján. Al igual que Lué, Orellana se retractó,pero tramó acciones contra la Junta y protegió a sospechosos dearticular acciones contra el sistema, por que fue confinado a Paraná,desde donde huyó a España.

En tanto, Videla del Pino, se dedicóal espionaje y apoyó política y financieramente las invasionesrealistas a su provincia, por lo que Manuel Belgrano ordenó sudestierro a Buenos Aires, donde murió.

Velar los acontecimientos, para legitimar la hegemonía

Laconstrucción discursiva de historiadores que representaron a laoligarquía, silenciaron la postura de la Iglesia que observó laemancipación latinoamericana como hechos aberrantes y actuó enconsecuencia.

En Argentina, no se habló ni desnaturalizó lapostura de la Iglesia, sino que se redujo el accionar de la institucióna la cúpula y se construyó un andamiaje que resaltó a la acción de unospocos curas y monjes, quienes se plegaron a la Revolución, pero estabansometidos al Papado "que era opositor a nuestra libertad, por lo cualnuestra Iglesia fue forzosamente cismática, al igual que la francesadespués de 1789, por la misma beligerancia de la Silla Apostólica"4.

Perono sólo los historiadores de la oligarquía y de la Iglesia se ocuparonde resignificar la postura de la institución, sino que fueron más allá:se adjudicó que la ideología de la lucha por la independencia americanaera doctrina de la Iglesia. Quienes sostienen esas tesis niegan lainfluencia de las revoluciones burguesas y las palabras a laEnciclopedia o del Contrato Social de Rousseau y relacionan laspremisas de las modificaciones de las condiciones materiales deexistencia a las obras de Santo Tomás y Francisco Suárez sobre lasoberanía popular y el tiranicidio.

Recuperar la herejía del mayo

Repensarla palabra griega haíresis −de la que derivan herejía y hereje−, parareplantear las relaciones de poder a las que estamos sometidos, es elpunto de partida para desnaturalizar las tradiciones religiosas y luegoromper con ellas.

Desechar la significación peyorativa que ledio Justino mártir al concepto es reconocer que elegir el camino depensamiento que uno desea, conmueve o convence, es el puntapié paracomenzar a cambiar las relaciones de fuerza, ya que la Iglesia enArgentina impone una moral cristiana que excluye a quienes no piensanigual.

La historia oficial tiene amnesia. Todos piensan en el TeDeum del 25 de mayo, pero nadie quiere recordar que la Iglesia Católicarechazó y maquinó contra la independencia de las Provincias Unidas delRío de la Plata y de toda América del Sur.

Por ello, no hay queolvidar la postura de la institución contra la nación, hecho que sereiteró en la historia producto de alianzas del clero con el podersecular, pactos que legitimaron golpes de estado, para sostenertradiciones que la beneficiaban y borrar ideas profanas.

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1 Oswaldo Albornoz Peralta. La oposición del clero a la independencia americana. Editorial universitaria. 1975 Quito, Ecuador.
2 Documentos del Archivo Histórico de la República Argentina. Sala X, tomo I.
3 Ibid. Documentos del Archivo Histórico de la República Argentina.
4Atilio E. Torrassa. La secularización del Estado en la Argentina, en"Transformación de las instituciones públicas y laicidad en Europaoccidental". Pedro Lamarque, Ediciones Trabajo, Rosario, Argentina,1968. (págs: 5-34).

























Comentarios

el que suscribe, ALEJANDRO HUMBERTO GONZALEZ AHUMADA, C.\'.M.\'., en el OR.\'. de CACAHOATAN CHIAPAS, MEXICO,en relacion a un trazado de arquitectura,que tu publicas, en el cual se hace mension de masones en DAKAR, SENEGAL, quiero pedirte de favor, una orientacion, recomendacion o contacto en esa ciudad con algun H.\'.M.\'. que sea abogado agradeciendo de antemano tus finas atenciones, quedo de ti, atentamente Alejandro H. Gonzalez Ahumada R.\'.L.\'.S.\'. "DR. BELISARIO DOMINGUEZ No. 15"

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